Una alianza entre la Junta Nacional de Jardines Infantiles, Integra y Semana de la Madera busca generar propuestas de diseño innovadoras y sustentables que contribuyan a mejorar los espacios en los que se educan, juegan y conviven a diario los niños y niñas del país.

 

La Junji e Integra tienen plazo hasta el año 2018 para construir mil nuevos jardines infantiles, los que permitirán abrir 50 mil nuevos cupos para la formación temprana de los niños del país. Cerca de un 30% ya está terminado y el resto se encuentra en proceso de construcción. En este contexto, ambas instituciones han forjado alianzas con distintos actores públicos y privados, con el fin de promover un diálogo abierto que permita aplicar en estos recintos soluciones constructivas innovadoras y adecuadas a su función. Es ahí donde los Concursos de Arquitectura y Diseño de la Semana de la Madera juegan un papel fundamental.

 

“Para nosotros la esencia de los concursos es que son un diálogo con las universidades”, explica el arquitecto Pedro Andrade, coordinador nacional de Infraestructura del Programa de Salas Cuna. “Nosotros colaboramos con Corma y Madera21 entregando los lineamientos para un mejor diseño de jardines y fue a partir de estos que se establecieron las bases de ambos concursos”, agrega.

 

 ¿Qué lineamientos, por ejemplo?

‒Un aprendizaje que hemos tenido en la Junji gracias a un estudio que hicimos con educadoras de párvulos, es haber definido el tipo de actividades que se desarrollan en el jardín, porque estas cambian en el tiempo. Hay actividades expansivas, durante las cuales los niños se desplazan mucho, por ejemplo.  Y hay otras actividades que son más contenidas, como lecturas, cuentacuentos, yoga, en que los niños no se mueven mucho. Ambos espacios requieren distintas condiciones, entonces la arquitectura tiene que adaptarse a ese tipo de actividades y eso se lo explicamos a los concursantes. Además, en el jardín se trabaja en grupos de distintos tamaños: hay trabajos de dos, tres o diez niños, mientras que otras veces participa el grupo completo, entonces hay que ir acomodando los espacios para todas esas condiciones. El jardín debe ser un sistema educativo que se adecúe a esas necesidades y eso se lo traspasamos a los concursantes.

 

¿Cuál es el estándar del espacio para un niño en los jardines chilenos?

‒La Ordenanza General de Urbanismo y Construcción establece que, por cada párvulo de 2 a 4 años, debe contemplarse un espacio de 1,1 m2. Pero nosotros, Junji e Integra, estamos diseñando hoy con 2,3 m2 por niño. Queremos eliminar el hacinamiento en los jardines, para potenciar el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños.

 

¿Y eso cómo se traduce en cuanto a los materiales?

‒Estamos usando materiales no tóxicos, que permiten que haya un mejor ambiente interior en cuanto a temperatura, luminosidad y calidad del aire, lo que redunda en una mejor calidad educativa. También incorporamos paisajismo, para que en los patios los niños tengan un mejor desarrollo gracias a una mayor coherencia vegetal.

 

¿Qué ventajas le atribuyen a la madera?

‒La madera funciona como un aislante térmico y acústico. Hoy existen soluciones que permiten una mayor durabilidad y menor necesidad de mantención en el tiempo, por lo tanto es un material bien competitivo. Además, creemos que podemos aportar al desarrollo de esta industria en el país. Por lo demás, en los jardines infantiles nos vemos en la necesidad de usar madera en aquellas zonas donde este es el material predominante en la construcción, para adaptarnos a esos usos culturales.

 

Aunque los Concursos de Arquitectura y Diseño no son vinculantes, ¿creen que algunas de las propuestas podrían aplicarse a los programas de Junji e Integra?

‒Claro. Cuando hablo de que los concursos son un diálogo, significa que valoraremos las soluciones propuestas por los estudiantes concursantes, que de ser innovadoras y pertinentes, podrían perfectamente ser usadas como referencia en nuestro programa.

 

Y para usted, ¿qué significa trabajar en este proyecto en general y con madera en particular?

‒Es un honor, pues lo entiendo como un proceso histórico que se enmarca en la reforma educacional.    Lo que se pretende con esto es transformar la sociedad dando derecho a los niños a acceder a educación inicial. Esto va a cambiar la vida de las familias, de los niños y de generaciones completas de chilenos. En cuanto a la madera, es un orgullo participar en el desarrollo de este mercado, considerando que la madera es un material noble, sustentable y muy eficiente energéticamente.

 

Gentileza JUNJI.


 

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